Día de calma

Cada día escribo menos, no es porque me encuentre mal ni nada, si no que CADA CADA día hago lo mismo, y me aburre repetirlo. Estoy contenta de  pasado la mitad de mi tratamiento, pero si puedo decir que es un rollo repollo. Ya en varias ocasiones he dicho que veo desde fuera como la gente sigue con su día a día, saliendo, quedando etc y me da rabia y envidia que algo que parece tan simple se me ha quitado de delante de las narices. Quiero quedar con mis amigas, ir a comer, merendar, cenar. Algo tan simple me haría feliz, pero me ha tocado poner mi vida completamente en pausa y es aburrido. Me paso el día viendo la tele y poco más, se me van a poner cuadrados los ojos de tanta tele, y encima con lo rollo que es todo. Noto que cada día se me quema una neurona más… Si sigo así me acordaré justo de mi nombre y poco más… aunque tal y como está el mundo puede que vaya bien y todo ir empanada de la vida. Pues eso, os escribo desde mi sofá, con la calefacción a tope y manta puesta. Aunque reflexionando un poco, a la vez que me va lenta la vida, me están pasando los días volando… y eso es bueno, ya que eso quiere decir que será el fin de mi tratamiento y eso significa festorro!

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