Como cada miércoles, que ya llevo 4, me levanto con la cara y el escote como un tomate. Menos mal que tengo a mi querida aloe vera que me acompaña. Por la mañana he estado un poco mareadilla, y con los calores de mi cara lo he pasado un pelín mal, pero a medio día ya lo tenía todo dominado, me he ido a comer con mis amigos y por la tarde paseito a la frutería con mi carrito… en ese momento del paseo me he sentido libre, libre de que esta enfermedad no me ate a mi casa, lo cual hizo al principio. Feliz de poder pasear tranquilamente sin prisa. Como algo tan simple te puede llenar de felicidad! Aunque ha durado poco, ya que paseando como Heidi por las montañas he pisado una plasta de perro. Joer, en mi barrio nunca las recogen, que asco. Entonces después de mi pisada he ido andando como el jorobado de Notre dame, arrastrando mi pie hasta quedarme libre de la carga. Después de haber hecho mi compra de vitaminas he tenido que volver mirando al suelo, sin poder disfrutar de mi momento en el mundo exterior, una pena. Pero así es la vida! Pero por lo general otro día bueno en my life.
Hola Luisa-Clare,
soy la amiga alemana de tu querida mamá.
Te admiro mucho como luchas tan valiente contra el cancér. Sige luchando!
Un abrazo Korinna
Me gustaMe gusta