Más ligera …

Hoy ya llegó el día, me he levantado otra vez con la mitad del pelo en la almohada y no quedaba otra que raparmelo. Pero en vez de ir a una peluquería y hacerlo frio, (aunque mi peluquero es el mejor del mundo) he preferido hacerlo en casa con mis amigos. Estoy bien, estoy feliz. Ya sabía que era parte del proceso y me lo he tomado con filosofía… A luchar, luchar y más luchar!!!  Ahora a ponerme gorritos calentitos que ya noto la rasca en la cabeza! Así tengo excusa para ir shopping!

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